Ingredientes:
- Un paquete de galletas
- Mantequilla o margarina fundida (o una plancha de bizcocho)
- 150 gr de chocolate negro
- 150 gr de chocolate con leche
- 150 gr de chocolate blanco
- 1 litro de nata liquida
- Medio litro de leche y un chorro de leche más
- 3 sobres de cuajada
- 50 gr de azúcar (dos cucharadas grandes colmadas) y otros 25 gr de azúcar (una cucharada grande)
Trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo
Las echamos a un bol, le añadimos un chorro de leche y un chorro de mantequilla o margarina fundida.
Vamos mezclando con el tenedor alternando con leche y mantequilla hasta que quede una pasta blandita y la ponemos de base en un molde desmontable de unos 24 cm extendiéndola bien con los nudillos. La dejamos fuera o la metemos al frigorífico, como queramos.
En lugar de esta base podemos poner una plancha fina de bizcocho)
Para hacer las cremas, mezclamos la nata y el medio litro de leche.
1.- Para la crema de chocolate negro:
Separamos medio litro de la mezcla de nata y leche. De este medio litro reservamos una taza para deshacer la cuajada, lo que queda lo ponemos al fuego con el chocolate y 50 gramos de azúcar, removemos continuamente para que no se pegue. Esperamos a que hierva. Disolvemos un sobre de cuajada en la taza reservada y lo echamos al chocolate del fuego, lo hervimos de nuevo sin parar de batir. Vertemos en el molde.
Dejamos en el frigorífico.
2.- Para la crema de chocolate blanco:
Se hace igual que la anterior pero usando el chocolate blanco y sin ponerle azúcar, ya que el chocolate blanco es muy dulce.
3.- Para la crema de chocolate con leche:
Se hace igual que la anterior pero con el chocolate con leche y poniéndole una cucharada de azúcar.
NOTAS:
Antes de echar cada capa hay que dejar que la anterior esté un poco cuajada.
Para evitar que se mezclen las capas, ponemos un cucharón boca abajo, lo más cerca posible de la crema que está ya en el molde pero sin tocarla y vertemos poco a poco la siguiente crema sobre el cucharón para que caiga más despacio y no traspase la capa anterior.
Para que las capas no resbalen una sobre otra al cortarlas, arañamos la superficie de la crema muy superficialmente con un tenedor, para que cuando echemos la capa siguiente, estas se agarren, cuidando de no hundir mucho el tenedor porque entonces se mezclará.
Cuando esté terminada dejamos que se enfríe antes de meterla a la nevera, ya que como están muy líquidas las cremas se pueden mezclar. Cuando hayan cuajado un poco se meten a la nevera. Es mejor de un día para otro. Se adorna en el momento de servir. Si por algo se mezclan las capas un poco, no quedará tan bonita pero estará igualmente buena de sabor.
El orden de las capas lo haremos a nuestro gusto.
(Receta de CO)